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viernes, 15 de mayo de 2009

Amo que hacemos...


-¿Amo que hacemos en este engendro de complejo vacacional cósmico- espacial tan lejos de la Tierra?
-Pues mira una experiencia nueva. Teníamos que salir alguna vez del planeta. Y calla que si no es porque he movido influencias no te dejan venir. Bueno ahora que ya no te pueden impedir la salida te confieso que les he tenido que mentir y he dicho que eras un androide biomolecular. Es que las autoridades ponen muchas pegas para que las razas vivas abandonen la tierra, desde que os han declarado patrimonio de la humanidad…, estáis super protegidas.
-¡Jo, amo, como has podido llegar hasta ahí! Y encima es que ni me gusta. ¡Esto es una mierda, con perdón! Estamos en una especie de gran burbuja de la que no podemos salir. El cielo no es azul, sino rojo mandarina. Las chicas son clones de las últimas cinco ganadoras de mis universo…
-Pero el viaje no te ha parecido emocionante.
- Emocionantísimo. Cuando más me he emocionado ha sido cuando el comandante ha advertido que el reactor positrónico de la nave sufría una perdida de aceleración y que notaríamos algunas vibraciones. ¡Pero si parecía que la lanzadera se iba a romper en mil pedazos! Si me ha mareado de tal manera y se me ha puesto un cuerpo que aún me dura la bajada de tensión, los mareos y la angustia.
-Y para colmo el numerito de la aduana donde a una señora gorda le ha empezado a cambiar la voz cuando hablaba con el guardia, se le ha abierto la cara y resulta que no era una señora, sino un tipo que se quería colar y que ha armado una de las de Dios es Cristo con las balas de uno y de otro rozándonos los hocicos. Amo a mi no me traigas más a estos sitios
- y mira, le digo, que lo hago esto para que viajes, porque el viajar despeja horizontes y abre fronteras al espíritu. Y me lo agradeces con este mal humor. Venga no te enfades que en el folleto dice que podemos ver una carrera de vainas esta misma tarde y que la Diva actúa esta noche.
- Anda a ver si vamos alguna vez de vacaciones a Gotham. Me dice Xoco
- ¿Qué es eso? Le pregunto
- ¡Amo, la ciudad donde vive Batman!
- Joder Xoco, lo tuyo empieza a ser preocupante

lunes, 29 de diciembre de 2008

Amo he dado el paso


- Amo he dado el paso, después de vueltas y más vueltas he decidido aceptar que soy creyente. Me dice hoy Xoco después de comer, mientras el sueño de la siesta empieza su rápido ataque sobre mis ojos, que se someten faltos de voluntad.
- Pues me parece bien, le respondo, si eso hace de ti un perro feliz contigo mismo y si la mística y práctica religiosa te aportan algo… Al fin y al cabo de eso se trata. Aunque mira que dios es un producto del cerebro
- He dicho creyente, responde veloz, lo de practicante lo has añadido tu amo, y eso si que lo veo más lejano.
Se queda mirando los rayos de luz que entran por los huecos de la ventana, con la mirada perdida y la mente puesta en sus cavilaciones contemplativas ya de perro religioso.
- Ahora que me he decido por aceptar que hay un ser superior del que todo emana y ya que me pongo a creer, el siguiente paso ha sido acogerme a la disciplina de una iglesia y me he decidido por los cristianos apostólicos romanos…
- ¡Mira de los míos! le digo como reflejando espíritu de equipo ¿Y porqué los apostólicos romanos?
- Básicamente por afinidad cultural y por que tener Papa…, que quieres que te diga…, viste mucho. No es como tener como líder a un tele-predicador. No me distraigas, me dice y continúa con sus explicaciones
- Pues como te contaba, tenía que prepararme algo para por lo menos ser consecuente y saber donde me hallo. El caso es que he leído por ahí algunas lecturas relacionadas.
- Ah si…, claro. Comprendo que esas lecturas te habrán confirmado ciertas dudas que por fin te han empujado a dar el paso, ¿no?... Y es que pasar de ser un agnóstico a ser un creyente es una decisión que un perro instruido como tu no da atendiendo a simples empujones ciegos de la fe.
- Pues no sé que decirte amo, después de leer lo leído, es casi mejor tener fe a tontas y a locas…, y a lo que mande la Santa Madre Iglesia, que la cosa se complica de cojones…
- Pues si que debes andar confuso para emplear ese término, tu que eres perro educado en las buenas maneras y no en interjecciones de gañan.
- Amo Ángel, tu de ser creyente, ¿cómo creerías en Cristo?, ¿cómo Dios y hombre a la vez?, ¿cómo Dios que ha adoptado la naturaleza humana para hacerse perceptible a los sentidos? o ¿como hombre deificado?
Lo miro pues no se si quiere darme la siesta, confundirme o enredarme.
- Xoco y eso ¿dónde cojones lo has leído?, -ahora soy yo el gañan, pero claro yo me salvo porque no tuve una educación tan regalada como él-.
- Por ahí, ya sabes amo…, pero aconséjame, al fin y al cabo tu formaste parte de la iglesia, fuiste monaguillo
- Pues yo casi a lo que me mande el Papa que es teólogo eminente. Le digo…, déjate llevar.
- Pues, creo que me vuelvo a mi agnosticismo conformista como no encuentre respuestas, me contesta muy serio mientras se levanta, se tumba a mis pies y cierra los ojos. Y remata: ¡cojones!...

martes, 23 de diciembre de 2008

En realidad...


En realidad no acierto a decir si mi perro de aguas, mi turco andaluz, es un perro listo, un perro que se hace el tonto o un perro con mucha cara. Pienso esto mientras nos miramos esperando que uno de los dos diga algo.
Cada vez estoy más convencido que al igual que existe una amplia literatura sobre la picaresca y el pícaro en España, estos pícaros tuvieron y tienen sus perros, que tan amigos o más que sus propios dueños lo son y lo han sido de la licenciosa vida del pícaro…, del aventurero…, del trotamundos. Perros que seguro seguían a los Tercios en su deambular por las frías tierras de Flandes, participando junto a sus amos en asedios, sacos y batallas: en Rocroi, en San Quintín…, observadores de degüellos y despojos de luteranos abatidos por la bala de un mosquete o una cuchillada animosa del paje de rodela.
Me da en la nariz, como a ti Xoco, que la historia se ha olvidado del entusiasta perro ratonero, - un bodeguero andaluz, estoy convencido-, que seguro limpiaba de roedores las sentinas de las naos en las que Colón y los Pinzón descubrirían un nuevo mundo para sus reyes y que sin que nadie lo reclamase se subió a la chalupa que desembarcó en la primera isla del nuevo mundo y allí estaba moviendo el rabo junto al fraile…, al lado justo del almirante. Por desgracia el pintor no se digno inmortalizarlo porque vería cosa de poca enjundia el sacar un perro en tan histórico momento.
Al igual que estoy convencido que algún perro, antepasado tuyo, compartió lo que le dejaban del rancho en Baler, con los últimos de Filipinas. Y en el desastre de Annual algún moribundo pasó sus últimos momentos con el chucho cuartelero que se quedó junto a él cuando más arreciaba la “balasera”, para que no muriese solo. Perros sin pedigrí ni pamplinas papelarias, perros, perreros y perrerías.
Xoco me mira sin entender muy bien este arranque patriotero que me ha dado y el sermón que termino de echarle sin venir a cuento.
En fin, le digo:
- Xoco eres heredero de toda la grandeza y miseria de tu pueblo, el español, porque tu no eres un perro de raza importada, tu eres un “perro de aguas español” y eso es para lo bueno y lo malo…, al fin y al cabo llevas en tu sangre un poco de todo esto… conque considero que eres un perro listo, un perro que se hace el tonto, y un perro con mucha cara…, según te convenga
- Así es amo, me dice mientras bosteza.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Cada cierto tiempo...



Cada cierto tiempo Xoco tiene un arrebato misógino. A mi mujer, tanto como a mi hija les trae sin cuidado porque son conscientes de que es un vestigio pasajero de cuando era un perro con una educación primitiva, sin valores esenciales
- ¿Amo a ti cómo te gusta que sean las mujeres? Me suelta sin venir a cuento y con esa voz ladrillosa que usa en ocasiones
- Pues atentas, bien educadas, cultas. Que se preocupen de uno, amantes del hogar, de la familia. Le respondo mientras ordeno la fruta en una fuente, las naranjas debajo, los plátanos arriba, los kiwis en los bordes, el racimo de uvas.
- ¿Y ti, cómo te gustan…? Y antes de que pueda terminar la frase contesta como si debajo de la lengua tuviera un resorte dispuesto para la ocasión.
- A mí, amo…, las mujeres…, no me gustan. Suelen ser dominantes, disfrutan ordenando la vida a los demás: que si hoy te toca baño, que si no puedes comer chocolate, que estás muy gordo, que estás muy flaco, que no te puedes tumbar en el sofá, que el bigote estilo Pancho Villa revolucionario no te sienta bien; deciden por ti amo…, y deciden por mí: cuando hay que cortarme el pelo, dónde y como pasear, a qué veterinario ir, no me dejan tirar de la correa, que es un placer dicho de paso y sobre todo gritan mucho cuando no haces las cosas según quieren ellas… Cuando cojo su ropa interior del suelo…
- Oye, te quería preguntar por eso. ¿Por qué razón te gusta tanto robarles sus prendas interiores? ¿Es por el olor tan intimísimo que desprende, por fetichismo?
- ¡Que va amo! No seas peliculero. Es por el suavizante del lavado, que esas cosas se lavan a mano y separadas del resto de la colada.
- ¡Ah, ya!..., pues es curioso, yo pensaba que era por el olor a femineidad. Pero bueno, mi pregunta, que no me has dejado terminar, era: ¿a ti, como te gustan las perras?
- Pues amo…, que te voy a decir… ¡Muy perras!
- Y mientras se marcha con un trotecillo de perro satisfecho, yo quedo pensando qué debo entender.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Hay que verlo para creerlo...


Hay que verlo para creerlo, pues no va y me dice Xoco que por qué no me hago cazador. ¿Cazador para qué?, le digo algo desconcertado
- Bueno, me responde, nos daríamos grandes caminatas por el campo, haríamos ejercicio, y nos integraríamos dentro de una comunidad, de un grupo con el que pasar el día, nos relacionaríamos más: tu cazador, yo perro de caza. Iríamos de compras al Decathlon para equiparnos y comerías carne de caza…, perdices, conejos, torcaces, liebres
- ¿Tu no comerías? Le pregunto
- Amo Ángel, casi prefiero el pienso, hay menos peligro que me intoxique con plomo.
Lo miro con cara de no entender nada.
- ¡Truhán!, ¿y prefieres que la caza me la coma yo, no? .Además, si no he disparado un tiro en mi vida, si hasta me parece un poco ridículo y aparente el traje de cazador, si lo más cerca que he estado del mundo cinegético fue cuando leí el “Diario de un cazador” de Delibes. Y entonces el mundo de la caza era otra cosa.
- Por eso no te preocupes, todo se andará, me responde mordaz
- …Y que yo sepa tu impregnación genética es más de perro de pastoreo y de pescadores que cazador, lo de cazador es más un accidente en tu evolución que un oficio.
- Si lo de menos es que mates más o mates menos, me dice mientras se lame las patas.
- ¡Vamos a ver!..., ¿Cuánto hace que estás conmigo?
- Poco más o menos desde que nací, responde.
- ¿Y si nos conocemos hace tanto tiempo, no crees que me parezca extraño que te hayan entrado de repente las ganas de patear cazaderos? ¿Por dónde vas, perro?
- Mira amo Ángel, he estado pensando que no quiero ser un perro como los de ahora, que me gustaría ser más como los de antes…, con oficio. ¡Vamos que estoy cansado de ser perro de compañía simplemente! Creo que en una escala social ser perro de compañía es algo así como ser un perro sin estudios, ser un perro analfabeto, sin oficio, un mantenido
- Xoco, le digo perplejo, cada día me sorprendes más…

viernes, 5 de diciembre de 2008

Se ha levantado malo...



Hoy mi perro se ha levantado malo; y no se si su malestar es del cuerpo o del espíritu, presumiendo que ellos lo posean, que yo no lo sé, porque si tengo mis dudas sobre la existencia de un espíritu humano…, ¡como no voy a tenerlas sobre la existencia de un espíritu de perros!
- Anímate Xoco, le he dicho, que te voy a sacar al parque de los perros y te prometo que no vamos a estar allí menos de dos horas. Para que puedas olisquear culos y hocicos a todas las perras sin prisas, que las cosas del amor requieren su tiempo y soy consciente de que siempre andas con prisas en estas materias por mi culpa.
- Se agradece amo, me dice socarrón.
- ¿Y…, que te pasa que esta mañana te veo mohíno, que ni te has levantado temprano para ver como nace el sol por detrás de la peña del castillo como sueles hacer? - Xoco es un perro con delicadezas de poeta romántico- . ¿Te duele algo?, ¿has pasado mala noche?, ¿o son acaso males de amores los que te aquejan?...
El perro me mira y se que está pensando algo que no se atreve a decirme, supongo o quiero creer que por respeto, que los amos tenemos un estatus que nos cuesta mucho ganarlo.
- Amo Angel, hoy estoy triste porque sí. Y porque la tristeza es una purga del espíritu. Así que con todo respeto déjame descansar hoy de ti durante todo el día “Que a mis soledades voy, de mis soledades vengo”
- Eso lo dijo un poeta, le digo un poco…, bueno muy impresionado, que no es cosa de perros conocer a Lope de Vega
- Efectivamente amo Angel, me responde volviendo la cabeza mientras se aleja a sus soledades.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Sobre el sentido de la vida...



Como los viejos, los perros, hay veces que sin ser sordos se lo hacen. Un par de días atrás le pregunté a mi turco andaluz -, para darle un poco de palique, por que es de ley que entre un amo y su perro exista conversación, si uno no conversa con su perro, ¿para qué lo quiere?... digo yo,- sobre el sentido de la vida.
- Mira amo…, -respondió después repetirle en tres ocasiones la pregunta-, sin querer ofenderte, la vida de un perro es llana y simple, la del hombre esta sujeta a caprichos y volubilidades
- No puedes comparar, le dije a mi perro, nuestras necesidades son más espirituales
- ¡Si, si! Respondió escéptico, como sin terminar de creérselo, tal vez porque adivinaba la mueca irónica escondida bajo mis labios.
- Dime amo, en tu escala de prioridades, ¿dónde me colocas?, ¿qué salvarías primero de todo lo que te rodea?
Después de decir esto se levanto y con su habitual ritmo melancólico de copla triste se fue a la sombra del único pino del jardín, sin esperar siquiera mi respuesta y es que mi respuesta no fue inmediata, como tal vez esperaba. De vez en vez es así de desagradable este perro

domingo, 30 de noviembre de 2008

Y a vueltas otra vez con Dios...


Xoco es un perro formal. Quiero decir con esto que es difícil oír de sus labios tonterías o comentarios sin relevancia, y esta seria conducta hace de él un perro como aletargado, ensimismado en sus somnolencias y cavilaciones. El animal medita mucho la pregunta con la que quiere sorprenderme, por que, que yo recuerde nunca me ha formulado cosas como si creo que mañana el tiempo seguirá igual que hoy…, o si este año se adelanta o se atrasa la Semana Santa… Sus preguntas, sus reflexiones, como que están tiradas para pillarme a contrapié, y a vece lo logra…, ¡vamos que si lo logra! Sobre todo si no olvidamos que mi turco andaluz es un perro y los perros, el mundo entre otras diferencias con las personas, lo ven en colores sepias. O eso me ha dicho mi veterinaria.
¡Pues no va esta mañana y me pregunta sin levantar siquiera la cabeza del suelo! “Amo Ángel, ¿tú crees que Dios existe?”.
Quedo como aturdido y confuso ante esta pregunta que escapa a consideraciones de lógica y razón y tenemos, -según nos dicen los creyentes y sus pastores-, que fiarlo todo a la fe. Y yo no sé si Xoco sabe lo que es la fe, ni tan siquiera si yo sería capaz de explicárselo a un cánido.
- Como decían los cómicos: puede que sí…, puede que no… Le respondo sin ganas de pegar la hebra.
- Pues tienes un problema, amo Ángel, me dice el perro que sigue con la quijada apoyada en el escalón que da acceso a la terraza, calentándose el hocico al sol. A ver como le explicas a Dios cuando te lo encuentres y te pregunte sobre tu flojera por clarificar más el tema
- No te entiendo perro
- Amo…, tu no sabes que la duda siempre ofende, y que la ofensa es mayor cuanto mayor es la duda?
- ¡No te digo que no!, aunque siempre me queda el consuelo de que aunque ofendido, Dios entienda que no dudo por gusto, sino por obligación.
El perro cerró los ojos y ya en toda la tarde no quiso saber más de mí.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Hace unos días...


Este que aquí veis es Xoco, o Txoco, o Choco Crix-Pix, que en casa hay falta de consenso. Hace unos días mi turco andaluz, también perro de aguas, va y me pregunta mientras tomábamos el sol los dos en la terraza
- Amo,-es un perro educado en los valores clásicos, ya veis..., yo soy su amo y así me llama-, ¿quienes somos?..., ¿de dónde venimos?..., ¿hacia dónde vamos? Quedé sorprendido. Yo sabía, -porque así me lo ha dicho la veterinaria-, que los canes viven el momento, que para ellos no hay un mañana ni un hasta luego. Menuda pregunta..., pregunta que ni yo acierto a contestarme y menos a quedarme convencido si aunque poco, logro hilvanar una respuesta coherente y ligeramente lógica.
Y este perro es que cavila más de la cuenta y como eso no es coherente con su naturaleza opte por responder atendiendo a principios que nos acercasen mutuamente y al fin y al cabo nos satisficiera a ambos.
- Mira Xoco, yo soy tu amo, el que te da de comer y buenos paseos..., y tu eres mi perro, el que me lame la mano y se tira pedos de vez en cuando, sin importarle la visita.
El turco me miro cansado, -como casi siempre miran los perros-, pasando por alto la acusación.
- ¿Y sabes de dónde venimos?..., continué. Tú, de tu madre, una perra..., y yo de la mía, una santa que Dios la tenga en su gloria. Y aunque bien es verdad que algo nos une: somos un accidente en el cosmos
- ¿Y lo de Dios que acabas de mencionar?..., me dijo Xoco
- Lo de Dios es un decir, no le hagas caso... Pero si sé a donde vamos, dije mirándole a los ojos y esperando un poco de alegría en su mirada, creía ingenuamente yo que la esperanza de abrirle una luz en su duda, le cambiaría su animosidad cansina y circunspecta
En esto el perro se levantó cogiendo con la boca su correa
- Mejor te lo digo yo a ti amo, -el perro me tutea y yo aunque su amo se lo dejo hacer,- abrígate que empieza a hacer frío y vamos al parque.