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sábado, 9 de mayo de 2009

Hay que ver ...


-Hay que ver lo que ha llovido este año Amo. Me dice el turco mientras estamos los dos sentados en un banco de un centro comercial. No tarda en llegar el “señor guardia de la seguridad”.
- Perdone usted, pero aquí no puede estar con el perro.
- El caso “señor guardia de la seguridad” es que ni mi perro ni yo hemos visto cartelillo alguno que lo prohíba.
- Ya, pero no se puede.
-Podría, por favor, consultarlo…, a lo mejor si que se puede.
Se marcha con el entrecejo fruncido. Vuelve al rato.
- Puede quedarse con el perro. Se nos olvidó poner los carteles, pero le advierto que para mañana estarán puestos.
- Muy bien pues mañana ya no vendremos “señor guardia de la seguridad”
- Adiós buenas tardes, pero vigile a su perro no tengamos un disgusto.
- Descuide ested, que no le quitaré ojo de encima, será el perro más vigilado del centro comercial.
Pues si, continuamos con lo nuestro, me alegro que haya llovido tanto; así no hay riñas entre vecinos. Unos que no quieren dar agua y otros que no se resignan a no recibirla. Le respondo a Xoco. Allí mirando pasar a unos y a otras, como dos extraterrestres, nos sorprendieron: a mi los pantalones estos de tiro tan bajo que no terminan de envolver el culo de las mujeres dándoles su forma sublime. Hay quien va incluso luciendo hucha o tanga.
- Amo a mi lo que me sorprende son los escotes…
- ¡Bonitos, no? Le dan a las mujeres prestancia y seguridad y a nosotros envidia. Y no digo por qué, que cada cual piense lo que quiera. Que a unos les gustan por una cosa y a otros por otra.
- Amo. Tu cuando eras pequeño, ¿de mayor qué querías ser? Me dice cambiando de repente el tercio.
- Pues tuve etapas: primero aviador, después peluquero, más adelante decorador, bombero, funcionario, fotógrafo, realizador, alpinista profesional…, y mira donde llegamos, a la profesión que junto a la de vendedor de coches, es en la que más se desconfía de sus profesionales en los Estados Unidos. ¿Y tú Xoco?
- Primero quise ser perro policía, después perro de peleas y cuando lo medité tranquilamente, después de las euforias testosterónicas…, perro de compañía.
Bueno también me hubiera hecho “ilu” guardarle las espaldas a Batman.
- Ya eso me quedaba por oír. Tenía que salir, era inevitable. Y es que lo tuyo es fijación. Ya te veo con tu capita negra y tu antifaz con orejitas. Mejor seguimos con lo de los escotes, los ombligos al aire y los tatoo, que ya veremos cuando algunos cuerpos pierdan las formas con los años como quedan.

lunes, 4 de mayo de 2009

Esta noche no...


Esta noche no parece una noche cualquiera, Xoco ha salido al jardín y se ha quedado absorto mirando una luna clara, redonda y tierna como un queso de bola. A permanecido así yo diría que casi una hora. Ya cansado y por si le pasaba algo he salido a preguntarle cuando ya empezaba a refrescar, no fuese que fuera a coger frío. ¡Que después lo tengo recorriendo todas las habitaciones de la casa como alma en pena, mendigando mimos y cariños y quejándose de lo mal que está! Y es que es muy mal enfermo.
En estas estamos cuando me dice
-Amo…, me tienes que pedir cita con una psicóloga.
-Y eso ¿por qué?
-A mi me da que estoy en una depresión
Los dos seguimos mirando esa luna que nos embruja mientras hablamos. Se ha levantado un ligero vientecillo que han empezado a menear las nubes de su sitio y amenazan con ocultárnosla.
-¿Y tu crees que hablar con la psicóloga te va a quitar la depresión?
-Amo no lo sé, sinceramente…, que ni lo creo ni lo dejo de creer, pero me escuchará.¿No te parece?
-¿Y para que quieres que te escuche?..., si me tienes a mi que lo mismo te valgo para un roto que para un descosido.
-Ya…, si tu me escuchas, pero hay cosas que uno solo puede decirle al cura en confesión o al psicólogo en consulta de pago.
-Yo creía que no había secretos entre tu y yo, le digo
-Las parejas tienen secretos que no se confiesan, amo entiéndelo.
-Voy a terminar por darte la razón porque digo yo que, para que vamos a egañarnos... ¿Tu crees que ZP le cuenta todo a Sonsoles, o que todo era cristalino entre Isabel y Fernando, o entre tu admirado Batman y Robin, o crees que había una relación perfecta entre Ortega y Gasset
-Amo ahí te has pasado de listo. ¡Anda que tu también necesitas un psicólogo! Mira que querer reírte de un perro en sus horas más bajas. Hay que tener pocas entrañas
-Xoco…, pero que mal genio tienes.

lunes, 27 de abril de 2009

amo por qué...


-¿Amo por qué tienes de salvapantallas al Capitán Alatriste?
-Pues mira…, no pensé yo que se iba a enterar nadie , -que un salvapantallas es algo de la intimidad de cada cual-, y fíjate que ahora me lo has soltado aquí en la red y ya lo sabe todo el mundo. Cosa que no me importa, que en el fondo todos queremos saber más de aquellos a los que seguimos. La curiosidad propia de la naturaleza…, o eso dicen. Pongo en mi caso…., de: de mmarin, de Rachel, de Beatriz, de Montse, de Laura, de Marisa…., y el resto hasta los 67 amigos que les interesa, se divierten o me corresponden, con lo que escribo de ti y tus ironías tus simplezas tus jaculatorias mis interioridades tus perversiones tus fobias excentricidades miserias patochadas sarcasmos amores reticencias deudas reservas amores y desamores. Ya lo he dicho. Así de carrerilla y sin respirar.
-Amo, cualquier día de estos te va a dar algo, no se puede guardar uno esa malquerencia.
-Te equivocas, perro…, te quiero porque eres un fajador, lo encajas mejor que nadie, te ríes de ti y de mi sombra. Y porque tienes una memoria práctica de tres minutos, que para mi la querría. Eres eso tan latín y tan cursi del Carpe Diem, que no se si se escribe así, pero como esta noche estoy de mala leche, me da igual como se escriba y no pienso consultarlo. Si tu salieras en una viñeta del Jordi Labanda serías un héroe, el segundo perro de Obama, y si se revisara el Lazarillo, el ciego no llevaría niño…, te llevaría a ti. ¡Que eres un monstruo de perro!
-Amo, perdona, pero el cuarto güisqui no tendrías que haberlo tomado, sabes que te pone malo de la muerte.
-Si manejases un ordenador, ¿a quién tendrías tu?
-A Batman Amo…,
-¡Buenooooo!..., parece que te dio fuerte, eh
-Pero Amo Angel…, aún no me has respondido, ¿por qué Alatriste?
-Xoco, porque lo mismo da la cuchillada con la daga que con el estoque.

sábado, 18 de abril de 2009

Amo, vete tu a saber...


-¡Amo, vete tu a saber si después de destaparse lo que se ha destapado, seguimos viviendo con tanta tranquilidad!…
-¿Y que se ha destapado, Xoco?
-Me he quedado perplejo, me dice, aun ando con la tembladera en las patas, y como huérfano y desamparado. Esta sociedad produce vértigo amo.
-Me tienes acojonado Xoco. Bien es verdad que últimamente por no ponerme de mal café y que me suba todo lo que tiende a subir: el colesterol, el azúcar, los triglicéridos, la urea, y la mala leche, no leo mucho la prensa ni oficio de escuchante de tertulias radiofónicas. Por lo que me entero sólo de las cosas muy, muy importantes o de mucha repercusión cuando las oigo mientras espero mi turno en la carne o el pescado… ¿Qué ha pasado Xoco? Entonces me mira y veo en sus vivos ojos turbación.
-Amo, alguien importante, de esos que saben…, de esos que son de los ilustrados y cultos y resabiados, con experiencias en todos los campos de la ciencia, la economía, la cultura y las humanidades, ha dicho que han desaparecido los superhéroes. Me lo dice casi con lágrimas en los ojos.
Entonces respiro, lo miró, porque como sabéis este perro a veces juega al desconcierto, la sátira, la ironía, la burla o el desdén.
-Pero Xoco, ¿de qué me hablas?, ¿pero tu crees en los superhéroes?
-Amo, y me lo dice con cara de catedrático conferenciante de economía, te juro que yo una vez vi a Batman en un ala del tejado. Era una noche bla, bla, bla… Y si Batman existe, los demás también: Superman, Spiderman, el Capitán América, la Masa
-Mira Xoco…, que me dejas perplejo y si tu viste a Batman yo te creo.
-Si amo, tu créeme..., que por lo menos Batman no ha desaparecido y a fe mía que el día menos pensado viene a meter en vereda a más de uno para que se aplique mejor en sus deberes de lo público. Que aunque son gentes de carrera no tienen ni puta idea de cómo sacarnos de ésta.
-Si viene Batman que le acompañe Espinete, remato ya convencido y por una vez poniéndome de su parte.
-¿Y el botones Sacarino?..., también lo vi, amo

sábado, 11 de abril de 2009

¡Adios vecina...!


- ¡Adios vecina, que pases un buen día¡
- ¡Con Dios vecino! Me responde mientras se aleja y sin poder remediarlo vuelvo la cabeza para ver como con gracia el vuelo de su falda se mueve rítmico a cada paso de tacón suyo sobre unas hermosas piernas.
- Amo, con todos los respetos. Ya no se escribe así.
- Puede ser, pero soy esclavo de lo viejo y de los escritores de postguerra.
- ¿Amo, a ti te gusta la vecina?
- Pues mira…, unas veces si y otras no.
- Si, ya…, entiendo. Las mujeres, que los hombres miráis con deseos lujuriosos, le termináis por poner siempre algún pero. Matices que llamarías tu. Me contesta respondón
- Me gusta, le digo, cuando en invierno viste con medias negras y faldas cortas; cuando en primavera se pone de tirantes y más aún cuando nos cruzamos con ella y lleva el palabra de honor que le deja al aire los hombros. Cuando me dice eso de: “vecino tu que eres más leído, dime de algún libro”. Y es que a uno le da gusto que le digan eso de que es un hombre leído, Xoco.
- ¿Y las veces que no, amo?
- ¿Recuerdas cuando le da folklórica y afirma rotundamente que ya no hay artistas..., para después rematar diciendo que si acaso la Pantoja y poco más? ¿Recuerdas cuando me habla sin venir a cuento de la Jennifer y el Jossua, y el Jonny y la Lore del Gran Hermano? Pues en esos momentos pierde su encanto.
- Sí amo, tu es que eres un tipo muy leído. Me dice el perro y entonces lo miro para adivinar si ha puesto ironía o mala leche en la frase.
-¿Y a ti, pregunto ahora yo, te gusta la perra de la vecina, la yorkshide?
- Pues, sí…, rotundamente sí. Las perras pequeñas me soliviantan la lívido, excitan todos mis sentidos, me tornan un sátiro de los de cuernos y barbas de chivo, me ponen amo. ¡Me ponen! Pero ha diferencia tuya amo, yo no matizo. Los perros no necesitamos excusas.