domingo, 22 de febrero de 2009

Era una escena cotidiana...


Era una escena cotidiana: todos los días hiciese frío o calor, el hombre aquel de pocas palabras, en compañía de su viejo perro de lanas, -como decían los niños-, bajaba puntual a las diez de la mañana para dar una vuelta; Xoco le había oído llamarlo en alguna ocasión al perro. Compraba un diarios de información nacional y de vez en cuando una revista de mujeres; suponía el quiosquero sería encargo de la esposa, ella si que hablaba y era mujer de conversación fácil. Con él, a pesar de ser cliente cotidiano, nunca había podido romper esa helada distancia que algunos parroquianos ponen en la relación, ya no seguía intentándolo, eran ya muchos años de tenerlo como cliente. Recordaba como un día, cuando aún no se había jubilado, apareció con un cachorrote inquieto y curioso que todo lo olisqueaba. Ya de eso hacía tiempo. Desde entonces los años habían pasado vertiginosos; casi quince podía contar así, sin miedo a equivocarse. Con este pasar de los años uno había ido cogiendo características físicas del otro, y el otro del uno. El viejo, a pesar de los años gustaba de llevar el pelo largo y como el poco que ya le quedaba lo lucía desmadejado y rebelde, parecía que los arreglase, a amo y a perro, el mismo peluquero. Cuando retornaban del paseo diario, que duraba alrededor de las dos horas, se sentaban; en un banco él, a sus pies el perro. Siempre el mismo banco…, debajo de una morera centenaria y al lado de una fuente donde los niños bebían su agua fresca. Él los observaba desde su quiosco y una cosa le llamaba poderosamente la atención: diría que hablaban el uno con el otro

24 comentarios:

mmarin dijo...

Lo del perro que termina pareciéndose a su amo y viceversa.Creo que se cumple, en serio.Y la relación especial que puedan llegar a tener también: hay veces que la gente "difícil" se entiende mejor con la especie animal, y tengo el caso en mi familia con un gato y mi abuela.Yo también afirmaría que se miran y se entienden, aunque no tenga la suerte de hablar con él como tu con Xoco. ;)
Un saludo Ángel.Buen comienzo de semana.

earmrod dijo...

Iba a decirte que te envidio pero no, porque tengo la suerte de tener una gran amiga (Luna), con la que también hablo y comparto mi vida desde hace 12 años y 11 meses.
Ojalá la vida nos permita seguir disfrutando de ellos mucho más tiempo.

sinespacio dijo...

Gran compañia son los perros cuando a uno le cuesta comunicarse con los semejantes, o por razones varias se vive en un lugar semi aislado. A mi me pasó cuando tuve la oportunidad de vivir en el campo durante un año mas o menos y, la compañia de mi fiel perro, llenaba de amistad la soledad de las noches estrelladas del hemisferio sur.
Un saludo cordial

Esculapio Hijo del Sol dijo...

Ángel en mi blog hay dos premios para tí felicitaciones y que tengas días de éxitos.Roxana

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Angel, en mi blog te dejo un premio, saludos.

Virginia dijo...

Cuando yo hablo con mi perra mi marido me mira raro pero yo juraria que ella me entiende perfectamente.
Un saludo.

Lasosita dijo...

Qué genial idea la de ponerte en el lugar del quiosquero para veros, a Xoco y a tí, Angel, con distancia.
Es una buena cosa tratar de verse desde fuera, dice mucho de uno mismo. Distanciado en su devenir del tiempo.

Un saludo y una caricia a Xoco!

Marisa dijo...

Angel he llegado hasta ti de la
mano de la Sosita. Ya llevo leyéndote hace algún tiempo.
Hoy he decidido ponerte unas palabras.
El perro que acompaña a su amo
durante tanto tiempo sabe más de
él, que el mismo.
Un abrazo.

Jaime Riba dijo...

holaaa! que tal?? bufff hacia ya un eternidad que no me pasaba por tu blog... pero aqui estoy! xDD me paso a menudo pero casi nunca puedo comentar porque estoy super ocupado... U.U besos! chaoo!

Rachel dijo...

Tu y tu perro tal vez? es elmotivo de tu pelo largo? jejejje ;)
bonita foto por cierto

peregrino dijo...

! Que si hombre. Que si ¡ Que el perro habla con su amo... !! Este quiosquero no se entera ¡¡
Seguro que no lee este blog... El se lo pierde.

Laurita dijo...

Que suerte..a mi el mio hace mucho que ni me mira.. Está que trina conmigo, y desde que le llevé a pelar, Uffff !!!

Sabe más de ti ya, que tú de él..

Saludos

Elen dijo...

El tiempo corre implacable, y le ha dado a Xoco la serenidad que no tenía antes. Se ha convertido en un buen interlocutor.
Un beso.

Marbenes dijo...

Como he dicho en mi página, yo no hablo con los míos como tú con Xoco, aunque me gustaría, pero casi, casi nos entendemos igual sin palabras.

En mi caso, prefiero la comunicación silenciosa con mis amigos caninos que la otra, por lo general más ruidosa, con los seres humanos. A mi quiosquero le tengo especial estima porque me guarda los libros que van saliendo, pero al resto...

Marbenes dijo...

Perdón, en realidad es la página de Electra, que con el carácter que tiene la jodía, si me la adueño me cruje.

Montse dijo...

Aunque no comente habitualmente, Xoco me tiene enamorada y os he dejado a ambos, una cosita en mi blog que espero os guste.

Besitosssss

Paladín Sombrío dijo...

Leer esto saca una sonrisa del alma, un poco gastada, como un camino. Un saludo.

BEATRIZ dijo...

Yo hasta puedo oír el chasquear de la fuente mezclandose con las risas de los muchachos.

Se nota el cambio de tono en el narrador, eso es bueno.

Saludos

Angel dijo...

Me agrada tu comentario sobre el cambio de tono. Esta vez quería jugar con el tiempo y verme a mí y al perro Xoco, observado por un tercero, el quiosquero, testigo de la relación.

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Mi madre entiende y ama a sus perros más que a nosotros.

Laura M. Cañamero dijo...

Siempre son maravillosos tus relatos. Ya he vuelto. Un saludo.

Diana dijo...

jon, preciosas estas perrerías tuyas...

Magdalena Salamanca dijo...

Querido compañero gozamos de todo lo que hacemos, hasta de los sueños, porque aunque no seamos conscientes el aparato no descansa nunca. Un saludo.

Jurema dijo...

Paso por aquí a darte un abrazo de perruna leal.

Besos