lunes, 29 de diciembre de 2008

Amo he dado el paso


- Amo he dado el paso, después de vueltas y más vueltas he decidido aceptar que soy creyente. Me dice hoy Xoco después de comer, mientras el sueño de la siesta empieza su rápido ataque sobre mis ojos, que se someten faltos de voluntad.
- Pues me parece bien, le respondo, si eso hace de ti un perro feliz contigo mismo y si la mística y práctica religiosa te aportan algo… Al fin y al cabo de eso se trata. Aunque mira que dios es un producto del cerebro
- He dicho creyente, responde veloz, lo de practicante lo has añadido tu amo, y eso si que lo veo más lejano.
Se queda mirando los rayos de luz que entran por los huecos de la ventana, con la mirada perdida y la mente puesta en sus cavilaciones contemplativas ya de perro religioso.
- Ahora que me he decido por aceptar que hay un ser superior del que todo emana y ya que me pongo a creer, el siguiente paso ha sido acogerme a la disciplina de una iglesia y me he decidido por los cristianos apostólicos romanos…
- ¡Mira de los míos! le digo como reflejando espíritu de equipo ¿Y porqué los apostólicos romanos?
- Básicamente por afinidad cultural y por que tener Papa…, que quieres que te diga…, viste mucho. No es como tener como líder a un tele-predicador. No me distraigas, me dice y continúa con sus explicaciones
- Pues como te contaba, tenía que prepararme algo para por lo menos ser consecuente y saber donde me hallo. El caso es que he leído por ahí algunas lecturas relacionadas.
- Ah si…, claro. Comprendo que esas lecturas te habrán confirmado ciertas dudas que por fin te han empujado a dar el paso, ¿no?... Y es que pasar de ser un agnóstico a ser un creyente es una decisión que un perro instruido como tu no da atendiendo a simples empujones ciegos de la fe.
- Pues no sé que decirte amo, después de leer lo leído, es casi mejor tener fe a tontas y a locas…, y a lo que mande la Santa Madre Iglesia, que la cosa se complica de cojones…
- Pues si que debes andar confuso para emplear ese término, tu que eres perro educado en las buenas maneras y no en interjecciones de gañan.
- Amo Ángel, tu de ser creyente, ¿cómo creerías en Cristo?, ¿cómo Dios y hombre a la vez?, ¿cómo Dios que ha adoptado la naturaleza humana para hacerse perceptible a los sentidos? o ¿como hombre deificado?
Lo miro pues no se si quiere darme la siesta, confundirme o enredarme.
- Xoco y eso ¿dónde cojones lo has leído?, -ahora soy yo el gañan, pero claro yo me salvo porque no tuve una educación tan regalada como él-.
- Por ahí, ya sabes amo…, pero aconséjame, al fin y al cabo tu formaste parte de la iglesia, fuiste monaguillo
- Pues yo casi a lo que me mande el Papa que es teólogo eminente. Le digo…, déjate llevar.
- Pues, creo que me vuelvo a mi agnosticismo conformista como no encuentre respuestas, me contesta muy serio mientras se levanta, se tumba a mis pies y cierra los ojos. Y remata: ¡cojones!...

1 comentario:

LOBITO dijo...

Asique el perro existe!!!!! jajajajajajajaja. Bueno, espero me disculpes. No retiro el beso al perro. Me reitero en el mismo.

Un saludo y gracias por visitarme.

Nos leemos....