viernes, 29 de mayo de 2009

Ha estado lloviendo...


Ha estado lloviendo todo el día. Y cuando tenemos un día así, mi perro que no entiende de fenómenos climatológicos al igual que no entiende de muchas otras cosas, - natural porque es un perro me dice mi mujer-, se le tuerce el entrecejo; tanto mi mujer como Xoco, en esto coinciden. Y en estos días me dedico a evitarlos.
-Amo hoy no tenemos paseo, ¿no?..., me dice, aun ya conociendo la respuesta. Como es un perro listo, sabe que en esta vida todo puede cambiar en un momento, que nada es inamovible y que todo es provisional o demasiado relativo, que dijo el Papa de Roma; que puedo coger el paraguas para mi y la correa para él y salir a dar una vuelta al sitio que más le gusta, el parque de los perros, -donde ellos van a ver si pillan y ellas a ver que sueltan-.
-¿Amo te puedo decir algo en confianza?
-Claro Xoco, me puedes decir lo que quieras.
-Ibas ridículo en los últimos carnavales disfrazado de médico de la muerte.
-¡Anda que tu!…, que ibas de Batman; con tu capita, tus orejitas, tu escudo en amarillo sobre el pecho…
-¿Y que me puede importar el ridículo a estas alturas amo? He visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión...He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser...Todos esos momentos se perderán... en el tiempo, como lágrimas...en la lluvia...Es hora, de morir"
-Siempre lo he dicho: eres un peliculero.
-Amo tu antes también eras muy de películas ¿no? ¿Por qué dejaste de serlo?
-Por la Gala de los Goya que crea animadversión y hostilidad
-¡Joder es verdad! Que manera de mirarse el ombligo los artistas, de estar encantados de haberse conocido todos, de creerse lo más guay y progre del país, de utilizar la Gala para vender y reivindicar sus historias o poner a caldo a los del otro lado que no les bailan el agua.
-Entonces ¿tu tampoco eres muy partidario del artisteo peliculero?
-Sólo de los buenos, no de los impostores. Me acuerdo de Fernando Fernán Gómez, cuando en su novela “El viaje a ninguna parte” que luego llevaron a cine se quejaba: “¡El jodido peliculero!”, porque el del cine le robaba el publico a su función.
-No sé que has querido decir pero Fernán Gómez me gustaba tanto de actor como de escritor.
-Será por la mala leche que se gastaba ¿no?
-Pues a lo mejor

viernes, 22 de mayo de 2009

A día de hoy...



A día de hoy el perro Xoco y yo, su amo, estamos como una pareja que se ha dicho de casi todo pero aún le quedan muchas cosas por contarse, y echarse en cara…, entiéndase esto de la mejor manera y como a cada cual sus entendederas le indiquen.
A todo esto: la luna sigue saliendo…, el sol sigue amarilleando…, el mar espejea como casi siempre…, las flores con la primavera están que te cagas de preciosas…, los enamorados se besan apasionadamente, pero lo que quieren es follar…, el campo rompe en mil colores, que son dicho sea de paso demasiados colores..., así por lo menos desde lo de Adan y Eva. Y todo esto que nos gusta decir a los que escribimos como el culo ¡Cojones que hay que decirlo claro! Pues nos gustaría escribir como Cela, como Márquez, como Delibes, como Baroja, como Galdos, como Torrente Ballester, como Miró, como Blasco Ibáñez, como Marsé, como Caballero Bonald: porque escribir como Cervantes es del todo imposible para mi y para todos los citados.
- Ya veo, me dice el perro, que los que no van de castellano académico te la traen al fresco
- Al fresco, tu lo has dicho Xoco.
- Eres un ignorante amo. Por tal me tengo, ¿porque voy a negártelo perro?
- Para mi y entre nosotros; me da la sensación de que andas pelín encabronado con la peña, me dice y como si estuviese preocupado por si se me va la perola.
- ¡Alégrate amo! No te parece precioso:
“Me gusta cuando callas porque estás como ausente…”
“La prioncesa está triste, que tendrá la princesa…”
-¡Si cojonudo de la muerte!..., pero me va más
"No he de callar, por más que con el dedo,
ya tocando los labios, ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo…”
- ¿No es una chulada super-mega, amo?:
“Porque son niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas
- ¡Te cagas de bonito y cultivado!..., pero prefiero el compromiso:
“Ahora me pongo a cantar
coplas que llevan más sangre
que arenas lleva la mar”
- Vamos a gastar suela a ver si se te pasa. Amo te voy a llevar al bar de Moe
- Xoco, borracho aún no estoy, eso es de los Simpson
- Es igual, ya veras como terminamos por encontrarlo.
- O a Bataman, que también sale de noche (al final hasta yo me voy a creer lo de Batman)

viernes, 15 de mayo de 2009

Amo que hacemos...


-¿Amo que hacemos en este engendro de complejo vacacional cósmico- espacial tan lejos de la Tierra?
-Pues mira una experiencia nueva. Teníamos que salir alguna vez del planeta. Y calla que si no es porque he movido influencias no te dejan venir. Bueno ahora que ya no te pueden impedir la salida te confieso que les he tenido que mentir y he dicho que eras un androide biomolecular. Es que las autoridades ponen muchas pegas para que las razas vivas abandonen la tierra, desde que os han declarado patrimonio de la humanidad…, estáis super protegidas.
-¡Jo, amo, como has podido llegar hasta ahí! Y encima es que ni me gusta. ¡Esto es una mierda, con perdón! Estamos en una especie de gran burbuja de la que no podemos salir. El cielo no es azul, sino rojo mandarina. Las chicas son clones de las últimas cinco ganadoras de mis universo…
-Pero el viaje no te ha parecido emocionante.
- Emocionantísimo. Cuando más me he emocionado ha sido cuando el comandante ha advertido que el reactor positrónico de la nave sufría una perdida de aceleración y que notaríamos algunas vibraciones. ¡Pero si parecía que la lanzadera se iba a romper en mil pedazos! Si me ha mareado de tal manera y se me ha puesto un cuerpo que aún me dura la bajada de tensión, los mareos y la angustia.
-Y para colmo el numerito de la aduana donde a una señora gorda le ha empezado a cambiar la voz cuando hablaba con el guardia, se le ha abierto la cara y resulta que no era una señora, sino un tipo que se quería colar y que ha armado una de las de Dios es Cristo con las balas de uno y de otro rozándonos los hocicos. Amo a mi no me traigas más a estos sitios
- y mira, le digo, que lo hago esto para que viajes, porque el viajar despeja horizontes y abre fronteras al espíritu. Y me lo agradeces con este mal humor. Venga no te enfades que en el folleto dice que podemos ver una carrera de vainas esta misma tarde y que la Diva actúa esta noche.
- Anda a ver si vamos alguna vez de vacaciones a Gotham. Me dice Xoco
- ¿Qué es eso? Le pregunto
- ¡Amo, la ciudad donde vive Batman!
- Joder Xoco, lo tuyo empieza a ser preocupante

sábado, 9 de mayo de 2009

Hay que ver ...


-Hay que ver lo que ha llovido este año Amo. Me dice el turco mientras estamos los dos sentados en un banco de un centro comercial. No tarda en llegar el “señor guardia de la seguridad”.
- Perdone usted, pero aquí no puede estar con el perro.
- El caso “señor guardia de la seguridad” es que ni mi perro ni yo hemos visto cartelillo alguno que lo prohíba.
- Ya, pero no se puede.
-Podría, por favor, consultarlo…, a lo mejor si que se puede.
Se marcha con el entrecejo fruncido. Vuelve al rato.
- Puede quedarse con el perro. Se nos olvidó poner los carteles, pero le advierto que para mañana estarán puestos.
- Muy bien pues mañana ya no vendremos “señor guardia de la seguridad”
- Adiós buenas tardes, pero vigile a su perro no tengamos un disgusto.
- Descuide ested, que no le quitaré ojo de encima, será el perro más vigilado del centro comercial.
Pues si, continuamos con lo nuestro, me alegro que haya llovido tanto; así no hay riñas entre vecinos. Unos que no quieren dar agua y otros que no se resignan a no recibirla. Le respondo a Xoco. Allí mirando pasar a unos y a otras, como dos extraterrestres, nos sorprendieron: a mi los pantalones estos de tiro tan bajo que no terminan de envolver el culo de las mujeres dándoles su forma sublime. Hay quien va incluso luciendo hucha o tanga.
- Amo a mi lo que me sorprende son los escotes…
- ¡Bonitos, no? Le dan a las mujeres prestancia y seguridad y a nosotros envidia. Y no digo por qué, que cada cual piense lo que quiera. Que a unos les gustan por una cosa y a otros por otra.
- Amo. Tu cuando eras pequeño, ¿de mayor qué querías ser? Me dice cambiando de repente el tercio.
- Pues tuve etapas: primero aviador, después peluquero, más adelante decorador, bombero, funcionario, fotógrafo, realizador, alpinista profesional…, y mira donde llegamos, a la profesión que junto a la de vendedor de coches, es en la que más se desconfía de sus profesionales en los Estados Unidos. ¿Y tú Xoco?
- Primero quise ser perro policía, después perro de peleas y cuando lo medité tranquilamente, después de las euforias testosterónicas…, perro de compañía.
Bueno también me hubiera hecho “ilu” guardarle las espaldas a Batman.
- Ya eso me quedaba por oír. Tenía que salir, era inevitable. Y es que lo tuyo es fijación. Ya te veo con tu capita negra y tu antifaz con orejitas. Mejor seguimos con lo de los escotes, los ombligos al aire y los tatoo, que ya veremos cuando algunos cuerpos pierdan las formas con los años como quedan.

lunes, 4 de mayo de 2009

Esta noche no...


Esta noche no parece una noche cualquiera, Xoco ha salido al jardín y se ha quedado absorto mirando una luna clara, redonda y tierna como un queso de bola. A permanecido así yo diría que casi una hora. Ya cansado y por si le pasaba algo he salido a preguntarle cuando ya empezaba a refrescar, no fuese que fuera a coger frío. ¡Que después lo tengo recorriendo todas las habitaciones de la casa como alma en pena, mendigando mimos y cariños y quejándose de lo mal que está! Y es que es muy mal enfermo.
En estas estamos cuando me dice
-Amo…, me tienes que pedir cita con una psicóloga.
-Y eso ¿por qué?
-A mi me da que estoy en una depresión
Los dos seguimos mirando esa luna que nos embruja mientras hablamos. Se ha levantado un ligero vientecillo que han empezado a menear las nubes de su sitio y amenazan con ocultárnosla.
-¿Y tu crees que hablar con la psicóloga te va a quitar la depresión?
-Amo no lo sé, sinceramente…, que ni lo creo ni lo dejo de creer, pero me escuchará.¿No te parece?
-¿Y para que quieres que te escuche?..., si me tienes a mi que lo mismo te valgo para un roto que para un descosido.
-Ya…, si tu me escuchas, pero hay cosas que uno solo puede decirle al cura en confesión o al psicólogo en consulta de pago.
-Yo creía que no había secretos entre tu y yo, le digo
-Las parejas tienen secretos que no se confiesan, amo entiéndelo.
-Voy a terminar por darte la razón porque digo yo que, para que vamos a egañarnos... ¿Tu crees que ZP le cuenta todo a Sonsoles, o que todo era cristalino entre Isabel y Fernando, o entre tu admirado Batman y Robin, o crees que había una relación perfecta entre Ortega y Gasset
-Amo ahí te has pasado de listo. ¡Anda que tu también necesitas un psicólogo! Mira que querer reírte de un perro en sus horas más bajas. Hay que tener pocas entrañas
-Xoco…, pero que mal genio tienes.

lunes, 27 de abril de 2009

amo por qué...


-¿Amo por qué tienes de salvapantallas al Capitán Alatriste?
-Pues mira…, no pensé yo que se iba a enterar nadie , -que un salvapantallas es algo de la intimidad de cada cual-, y fíjate que ahora me lo has soltado aquí en la red y ya lo sabe todo el mundo. Cosa que no me importa, que en el fondo todos queremos saber más de aquellos a los que seguimos. La curiosidad propia de la naturaleza…, o eso dicen. Pongo en mi caso…., de: de mmarin, de Rachel, de Beatriz, de Montse, de Laura, de Marisa…., y el resto hasta los 67 amigos que les interesa, se divierten o me corresponden, con lo que escribo de ti y tus ironías tus simplezas tus jaculatorias mis interioridades tus perversiones tus fobias excentricidades miserias patochadas sarcasmos amores reticencias deudas reservas amores y desamores. Ya lo he dicho. Así de carrerilla y sin respirar.
-Amo, cualquier día de estos te va a dar algo, no se puede guardar uno esa malquerencia.
-Te equivocas, perro…, te quiero porque eres un fajador, lo encajas mejor que nadie, te ríes de ti y de mi sombra. Y porque tienes una memoria práctica de tres minutos, que para mi la querría. Eres eso tan latín y tan cursi del Carpe Diem, que no se si se escribe así, pero como esta noche estoy de mala leche, me da igual como se escriba y no pienso consultarlo. Si tu salieras en una viñeta del Jordi Labanda serías un héroe, el segundo perro de Obama, y si se revisara el Lazarillo, el ciego no llevaría niño…, te llevaría a ti. ¡Que eres un monstruo de perro!
-Amo, perdona, pero el cuarto güisqui no tendrías que haberlo tomado, sabes que te pone malo de la muerte.
-Si manejases un ordenador, ¿a quién tendrías tu?
-A Batman Amo…,
-¡Buenooooo!..., parece que te dio fuerte, eh
-Pero Amo Angel…, aún no me has respondido, ¿por qué Alatriste?
-Xoco, porque lo mismo da la cuchillada con la daga que con el estoque.

sábado, 18 de abril de 2009

Amo, vete tu a saber...


-¡Amo, vete tu a saber si después de destaparse lo que se ha destapado, seguimos viviendo con tanta tranquilidad!…
-¿Y que se ha destapado, Xoco?
-Me he quedado perplejo, me dice, aun ando con la tembladera en las patas, y como huérfano y desamparado. Esta sociedad produce vértigo amo.
-Me tienes acojonado Xoco. Bien es verdad que últimamente por no ponerme de mal café y que me suba todo lo que tiende a subir: el colesterol, el azúcar, los triglicéridos, la urea, y la mala leche, no leo mucho la prensa ni oficio de escuchante de tertulias radiofónicas. Por lo que me entero sólo de las cosas muy, muy importantes o de mucha repercusión cuando las oigo mientras espero mi turno en la carne o el pescado… ¿Qué ha pasado Xoco? Entonces me mira y veo en sus vivos ojos turbación.
-Amo, alguien importante, de esos que saben…, de esos que son de los ilustrados y cultos y resabiados, con experiencias en todos los campos de la ciencia, la economía, la cultura y las humanidades, ha dicho que han desaparecido los superhéroes. Me lo dice casi con lágrimas en los ojos.
Entonces respiro, lo miró, porque como sabéis este perro a veces juega al desconcierto, la sátira, la ironía, la burla o el desdén.
-Pero Xoco, ¿de qué me hablas?, ¿pero tu crees en los superhéroes?
-Amo, y me lo dice con cara de catedrático conferenciante de economía, te juro que yo una vez vi a Batman en un ala del tejado. Era una noche bla, bla, bla… Y si Batman existe, los demás también: Superman, Spiderman, el Capitán América, la Masa
-Mira Xoco…, que me dejas perplejo y si tu viste a Batman yo te creo.
-Si amo, tu créeme..., que por lo menos Batman no ha desaparecido y a fe mía que el día menos pensado viene a meter en vereda a más de uno para que se aplique mejor en sus deberes de lo público. Que aunque son gentes de carrera no tienen ni puta idea de cómo sacarnos de ésta.
-Si viene Batman que le acompañe Espinete, remato ya convencido y por una vez poniéndome de su parte.
-¿Y el botones Sacarino?..., también lo vi, amo

sábado, 11 de abril de 2009

¡Adios vecina...!


- ¡Adios vecina, que pases un buen día¡
- ¡Con Dios vecino! Me responde mientras se aleja y sin poder remediarlo vuelvo la cabeza para ver como con gracia el vuelo de su falda se mueve rítmico a cada paso de tacón suyo sobre unas hermosas piernas.
- Amo, con todos los respetos. Ya no se escribe así.
- Puede ser, pero soy esclavo de lo viejo y de los escritores de postguerra.
- ¿Amo, a ti te gusta la vecina?
- Pues mira…, unas veces si y otras no.
- Si, ya…, entiendo. Las mujeres, que los hombres miráis con deseos lujuriosos, le termináis por poner siempre algún pero. Matices que llamarías tu. Me contesta respondón
- Me gusta, le digo, cuando en invierno viste con medias negras y faldas cortas; cuando en primavera se pone de tirantes y más aún cuando nos cruzamos con ella y lleva el palabra de honor que le deja al aire los hombros. Cuando me dice eso de: “vecino tu que eres más leído, dime de algún libro”. Y es que a uno le da gusto que le digan eso de que es un hombre leído, Xoco.
- ¿Y las veces que no, amo?
- ¿Recuerdas cuando le da folklórica y afirma rotundamente que ya no hay artistas..., para después rematar diciendo que si acaso la Pantoja y poco más? ¿Recuerdas cuando me habla sin venir a cuento de la Jennifer y el Jossua, y el Jonny y la Lore del Gran Hermano? Pues en esos momentos pierde su encanto.
- Sí amo, tu es que eres un tipo muy leído. Me dice el perro y entonces lo miro para adivinar si ha puesto ironía o mala leche en la frase.
-¿Y a ti, pregunto ahora yo, te gusta la perra de la vecina, la yorkshide?
- Pues, sí…, rotundamente sí. Las perras pequeñas me soliviantan la lívido, excitan todos mis sentidos, me tornan un sátiro de los de cuernos y barbas de chivo, me ponen amo. ¡Me ponen! Pero ha diferencia tuya amo, yo no matizo. Los perros no necesitamos excusas.

sábado, 4 de abril de 2009

Abril parece que...



Abril parece que ha llegado lluvioso. Lo mismo hace un día bueno que uno malo, Y es que cuando marzo, marcea, abril, abrilea, le digo a Xoco.
- Claro es lo que tiene cada mes, me responde, que es diferente al que le precede y al que le sigue.
- Sí, parece que la cosa tiene que ser así. Siempre a sido así desde que el hombre es hombre y tiene a un perro a su lado.
Entonces nos miraos y estamos punto de reírnos por esta conversación de viejos aburridos. En estas caigo en que el turco tenía que componer un poema para esta semana.
- ¿Oye y el poema?...
- Ahí lo tengo…
- Pues sácalo y lo compartes y sometes al veredicto de nuestros lectores
- Es que me salió de amor
- Ideal para esta estación, le respondo
- Pero es de amor rancio, no del sublimado, me dice pesaroso. Me he metido en la piel de un hombre porque da más juego en el amor que un perro, ya sabes como somos nosotros…
- Bien, bien…, sácalo que seremos magnánimos y benevolentes. No nos cebaremos

Cada canario en su jaula
cada paloma en su nido,
cada luna con su noche
y un kiki cada domingo
En los brazos de la noche
duerme sola la gallina,
como dormimos nosotros
después del kiki en la esquina.
Hablando cosas de amantes:
de mi falta de erecciones,
de tu voz medio chillona,
de mi ojo de cristal y
tus pechos de silicona.

Hace ya tanto tiempo...
Yo tenía pocos años
tu no habías cumplido
aún cincuenta y dos.
Esas carnes apretadas
que ningún varón tocó,
tal vez por amojamadas,
o por falta de apretón.
Esa mirada bovina
penetrante y orgullosa
que pareciome divina.
Esa piel almibarada,
para algunos de uva pasa,
que aun mantengo en el recuerdo
por ser mi primer amor,
y haber tocado el primero
lo que antes nadie oso.

Evoco plácidamente
aquellas noches de amor
Hundirme a regañadientes,
quitando algún moscardón,
en el calor de tus piernas,
el camino a tu bastión.
Embrutecida mi hombría
perdía yo la cabeza
y otras el conocimiento,
no se si por la temperatura
o quizás por el olor.
Ese tufillo agradable
a virgen, enmohecido
arrugado y fétido mejillón.

¿Y tus kilos de cecina
entre tobillo y mentón ?
De sílfide, idealizada
no se porque mecanismo
ni porque baja pasión,
en vaca se transformaba
tu cuerpo voluptuoso
al llegar el revolcón.
¡Yo temía por la cama,
para mi todo era poco
por darte satisfacción !

Como revivo la escena
de esas noches de tesón
entregada a mi entrepierna
oyendo televisión.
¡Tu comías, yo bebía,
valla entrega, que dislate
que noches de desenfreno
polvos entre siete y ocho,
yo que sé, un disparate !

Aquello, si era liberación.
Jugamos con perversiones,
como se juega al chinchón.
Descubrimos algo nuevo,
un mundo se sensaciones,
el amarse con dolor.
Recuerdo como gritabas,
no se si fingiendo o no,
al golpear tu trasero
con la cadena de acero.

¡Son tantos esos recuerdos !
Las pinzas sobre mi pene,
mi estreno en penetración,
jugando con bolas chinas
y otras cosas del sex-shop
Recuerdo aquellos tus besos
que aunque decías que eran negros
besos de ternura eran.
Recuerdo lo del travesti
¡Solo recuerdos me quedan!


¡Hay como te quise yo !
Y terminé descubriendo,
como quien no quiere la cosa,
casi por casualidad
que me las estabas pegando
cuando te sobraba tiempo
con el de la pata coja.
Un negro del Senegal
Encantado de tus cosas:
de tu aparato en los dientes,
de tus sostenes de encaje,
de aquellas braguitas rosas,
de tus hongos vaginales.
de tus pechos lujuriosos
de nuestros polvos salvajes.

Pero al final todo acabó.
Y de las promesas dadas
no me queda ya ilusión,
que ni alargare mi pene
ni me opero en el escroto
para no usar ya el condón.
Ni cambiarme el calzoncillo
semana si, semana no
Y en las muelas careadas,
no quiero empastes ni gaitas
ahora que no estás conmigo
he perdido la ilusión.


Marcha con el negro cojo,
el que vino de otra tierra
como viene un moscardón.
Te dará más que a una estera
pero eso por mi experiencia
se que te gusta un montón.
Y aunque le falta una pierna,
de otras le sobra un montón,
los veinticinco los calza
cosa que no tengo yo.

Pero al final el tamaño
es cosa que no importa
y eso no lo digo yo,
que lo dicen las sexólogas
esas de televisión.
Y pasados unos años,
mal follada y ya sin dientes
volverás a mi pilón.

Te conformarás con esta media
que es la media nacional,
la de los hombres de España,
y no un negro del montón.
Me perdonarás ya todo:
el que no se me levante,
el que me valla a destiempo,
que use sujetador,
que me vallan los travestis,
que me limpie en la cortina,
que me huela el requesón.
Porque esto amor mío,
esto es verdadero amor.
Y no lo que el negro te daba
que solo fue vana lujuria,
flor de un día y no pasión.

- ¿Qué, te ha gustado? Me dice como dándoele completamente igual un sí que un no.
- Yo no digo nada, que no querría influir en la opinión de nuestros amigos; pero un pelín soez, si acaso…, si que te ha quedado. Y más que por el amor, parece que fuera contra el amor. Pero bueno, el mundo de los poetas es así, y cada autor vierte su inspiración acompañándola de las palabras y sentidos que más a mano le pillan.

viernes, 27 de marzo de 2009

Hoy el sol amarilleaba...


- Hoy el sol amarilleaba más de lo acostumbrado, ¿te has fijado Xoco?
- No amo, yo en si el sol amarillea más o amarillea menos no me fijo. Responde apático.
- Y el alborotar de los gorriones, como que ya empieza a anunciar los preludios del amor y los cortejos…, ¿sabes?
- ¡Puaj!, demasiado escándalo a horas que aún se duerme.
- Y el aire como que nos quiere inundar los sentidos de olores nuevos, recién nacidos, le digo
- Amo, a ti la primavera te produce siempre este empalago o, ¿es solo por aburrirme?
- Mira: si da la sensación, que cada nube sea como un suspiro de alguna niña enamorada que piensa en su amor.
- Tu puedes ver suspiros..., yo ni por asomo amo, me responde con un tono burlón.
- Y las flores…, ¿qué me dices de este estallido de color, de forma, de perfumes exóticos y naturales?
- Que me produce alergia y me dan ganas casi de cagar con tanta almibarada frase que me sueltas.
- Xoco, déjate seducir. Que la luz te inunde, que los olores te emborrachen. La primavera es la estación de la alegría, del dejarse llevar, del goce de los sentidos en toda su plenitud.
- Con todo el respeto amo…, tanta sensiblería me acerca a la náusea.
- ¡Xoco, hasta aquí he llegado contigo! ¡De ahora en adelante hablaremos sólo de los programas de la tele, de cómo bailan, o como cantan, y de política y de la crisis, mucha crisis!... ¿Te parece! Le digo más que molesto.
Se percata, como es listo, de mi enfado, que bien es verdad también lo he provocado, para que negarlo. Mi sensibilidad con la estación no alcanza a tanta pegajosa admiración. Y va y me responde pesaroso:
- Para demostrarte que puedo ser sensible, dame una semana y te compongo un poema.
- No me lo creo, pero te voy a dar la oportunidad. ¡Poeta! Le digo con sorna.
- Amo, en el próximo post. Te lo juro

sábado, 21 de marzo de 2009

Ya se van acercando...


Ya se van acercando las noches agradables en las que conversar hasta altas horas de la madrugada en el jardín es un placer. Le digo a mi turco Xoco. Y me mira…, y como muchas veces, no se si me mira conmoviéndose o lamentándose por mí y esta emoción primaveral.
- Amo tu siempre has sido tan sensiblero.
- No Xoco, a mi la sensibilidad por las pequeñas cosas…, las que no cuestan dinero me las descubrieron los grandes de la literatura: Cervantes, Cela, Carpentier, Delibes, Galdos, Baroja, Gabriel Miró, Blasco Ibáñez, y los poetas, sobre todo los poetas: Fray Luis de León, Jorge Manrique, Lope de Vega, San Juan de la Cruz, Quevedo.
- Veo que en poesía te quedaste en los clásicos, amo
- Bueno de los clásicos salte directamente a Alberti.
- Bueno amo ya habrá momento para que me recites algo de estos chicos que has citado.
- Xoco no seas irrespetuoso, que estamos hablando de gente de talento y de mucho fuste.
- Amo vamos a bajar a la arena, que es donde se decide la suerte de lo gladiadores ¿Cómo debo salvar mi culo?
- Un poco desorientado si que me has dejado. ¿Qué pasa, que se ha desatado una ola de zoofilia y yo no me he enterado?
- Veras, me dice el perro, es que he oído por ahí que cada uno va a tener que salvar su culo de seguir esto así, y claro, comprenderás mi preocupación , pues yo no sé como he de salvar semejante sitio de mi anatomía.
- Xoco , tu por eso no te preocupes. Que si de verdad esto sigue así más que salvar el culo, lo vamos a tener que poner.
- Amo, no termino de entenderlo, pero ni me lo expliques, mejor disfrutamos de la noche y cambiamos de conversación que hablar de culos tampoco parece de mucha altura intelectual.

sábado, 14 de marzo de 2009

Mi turco es de...


- Mi turco es de naturaleza melancólica y decaída, yo diría que de un tiempo a esta parte, que no siempre ha sido así, y tiende al pesimismo y a ver la botella medio bacía
- ¡Xoco, que mañana es domingo!
- Total amo…, uno más
- Xoco, que hoy tenemos invitados para comer
- Tendré que sufrirlos…, ¡qué remedio!
- ¿Tu Xoco qué quieres ser de mayor?
- A mi no me líes, que yo siendo perro estoy muy bien
- ¿Xoco si pudieras cambiar algo?..., ¿qué harías?
- ¿Sabes la bolita del mundo?..., pues la haría cuadrada, con esquinas
- Ya…, bien pensando está eso, tiene muchas utilidades, le respondo
- ¿Amigo Xoco, qué deseas que te regale?, que quiero tener una atención contigo.
- Amo Ángel, no es mi cumpleaños ni tenemos nada que celebrar.
- Como quieras Xoco, no insisto, que no tienes tu el días para convites, pero dime ¿hay algo que yo no sé y que de un tiempo a esta parte te tiene el carácter avinagrado y rancio, apelmazado en tus cotidianidades y sin interés por nadie ni por nada, que te impide disfrutar de las pequeñas cosas?
- La vida misma si acaso, me responde, que tiene más sinsabores, injusticias, deslealtades, indecencias, atropellos, abusos y miserias de las necesarias.
- Bueno, pero siempre ha sido así, desde que el mundo es mundo y desde que los romanos inventaron el derecho, los griegos la filosofía y la moral no la inculcaron judios y cristianos. Desde que el socialismo cayo, y desde que los neocom no supieron sostener el invento, desde que la religión gana terreno y la cultura lo pierde. En fin que casi tienes razón para estar así. ¡Pero anda Xoco alégrate que hoy comemos cocido!
- Ves tu amo, eso si que me alegra el día
Y es que es como casi todos, se le gana por el estómago.

lunes, 9 de marzo de 2009

Esta noche no...


Esta noche no parece una noche cualquiera, Xoco ha salido al jardín y se ha quedado absorto mirando una luna clara y redonda como un queso de bola. Ha permanecido así yo diría que casi una hora. Ya cansado y por si le pasaba algo he salido a preguntarle cuando ya empezaba a refrescar, no fuese que fuera a coger frío. ¡Que después lo tengo recorriendo todas las habitaciones de la casa como alma en pena, mendigando mimos y arrumacos y quejándose de lo mal que está! Y es que es muy mal enfermo.
En estas estamos, cuando suelta
- Amo… ¿A ti te duele el tiempo? Lo pregunta con esa voz grave y amable que emplea de boxeador tocado.
- Perro, a mi me pesa más que me duele el tiempo.
- Y si no hubiese tiempo, ¿qué habría?
- No lo se, yo solo soy capaz de distinguir entre energía, materia y tiempo.
- Joder amo, que capacidad…, yo me quedo en estadios más modestos: distingo el calor del frío…, el día de la noche…, y el hambre de la sed, bueno también se cuando me quieren y cuando me odian. La vecina me odia ¿te has dado cuenta?
- ¿La guapa del quinto, o la viuda del teniente coronel de la Guardia Civil?
- Amo yo con la juventud, tu bien lo sabes
- Si, pero es que no le gusta que le metas el hocico debajo de la falda
- Recabo información amo, solo información. Sino, como voy a saber su estado de ánimo, su salud, si ha desayunado ya, si se ha duchado, si está con la regla, si ha tenido fiesta últimamente…
- Curiosa la forma en que obtienes información, ¿y no te basta con observarla y sacar conclusiones? Le digo mientras entramos en casa. Está la noche fresca
- Ahora no voy a cambiar hábitos de mi especie, ¿no te parece?
- Pues tienes razón; tú sigue a tus cosas pero te expones a que te arrime un bolsazo el día menos pensado; así, entre los dos ojos
- Amo cambio diez bolsazos por unos segundos de profundo olor femenino.
- Xoco, eres un guarro. Vámonos otra vez a ver la luna

domingo, 1 de marzo de 2009

Xoco amigo...


- Xoco amigo…, hoy le he dado la mano a un político
- Amo Ángel, tu a mí también me sorprendes, no creas que no. ¿Y se puede saber que hacías en esas camarillas donde regalan abrazos y apretones de manos nuestros servidores de lo público?, que lo mismo le palmean la espalda a correligionarios que a opositores, a constructores que a actores. Escenarios donde se dan cita progres y pijos advenedizos, robacandiles, riegracias, meapilas, tuercebotas, paseapapeles, robagallinas y cagaplanes; todos, todos…, con idénticas o parecidas aspiraciones. Gente de poco fuste, y mucha ambición, créeme amo
- Pues poca cosa, le digo respondiendo a su pregunta, en realidad nada…, bulto si acaso.
- ¿Y era el político de los que torea en plazas de primera o de segunda?
- Tan poco tienes que exagerar; a los políticos del mismo modo en que los odiamos los necesitamos, sean simples concejales o ministros ¿No te parece?
- ¡Si, si…! ¡Pregunta, pregunta a la gente de la calle!
Xoco a pesar de los pocos años que tiene es de una perspicacia asombrosa. Eso sí, en ocasiones sus juicios son de corte muy populista, y hay que perdonárselo, es un perro espontáneo, con sus tinos y sus yerros: ¡vamos que es que es como es! Y a estas alturas que le he cogido cariño no lo voy a cambiar; es más…, un perro no se cambia, no es un coche, como decía el Melendi.
-¿Amo y se puede saber si era de derechas o de izquierdas?
- ¡Y eso que más da!
- ¡Pues si que da, no creas! Dime con quien andas y te diré quien eres, o dónde de aprieta el zapato
- Pues no te diré si era de izquierdas o de derechas para que no me des el carnet gratuitamente sin habértelo pedido, pero quiero que sepas que ya que nos son necesarios los políticos, mejor prefiero que nos salgan honrados y con buen expediente académico, que de lerdos y manilargos está el mundo lleno y cuantos menos tengan inclinaciones por la política mejor nos irá a todos. ¿No te parece?
-¡Amén!

domingo, 22 de febrero de 2009

Era una escena cotidiana...


Era una escena cotidiana: todos los días hiciese frío o calor, el hombre aquel de pocas palabras, en compañía de su viejo perro de lanas, -como decían los niños-, bajaba puntual a las diez de la mañana para dar una vuelta; Xoco le había oído llamarlo en alguna ocasión al perro. Compraba un diarios de información nacional y de vez en cuando una revista de mujeres; suponía el quiosquero sería encargo de la esposa, ella si que hablaba y era mujer de conversación fácil. Con él, a pesar de ser cliente cotidiano, nunca había podido romper esa helada distancia que algunos parroquianos ponen en la relación, ya no seguía intentándolo, eran ya muchos años de tenerlo como cliente. Recordaba como un día, cuando aún no se había jubilado, apareció con un cachorrote inquieto y curioso que todo lo olisqueaba. Ya de eso hacía tiempo. Desde entonces los años habían pasado vertiginosos; casi quince podía contar así, sin miedo a equivocarse. Con este pasar de los años uno había ido cogiendo características físicas del otro, y el otro del uno. El viejo, a pesar de los años gustaba de llevar el pelo largo y como el poco que ya le quedaba lo lucía desmadejado y rebelde, parecía que los arreglase, a amo y a perro, el mismo peluquero. Cuando retornaban del paseo diario, que duraba alrededor de las dos horas, se sentaban; en un banco él, a sus pies el perro. Siempre el mismo banco…, debajo de una morera centenaria y al lado de una fuente donde los niños bebían su agua fresca. Él los observaba desde su quiosco y una cosa le llamaba poderosamente la atención: diría que hablaban el uno con el otro

viernes, 20 de febrero de 2009

La tarde parece...


La tarde parece que va cayendo, como cae casi siempre ahora en invierno, rápida y fría; con unos leves rayos de sol que se cuelan por la ventana e inciden directamente como saetas sobre la trufa del turco Xoco, que se deja calentar el hocico mientras me observa: hasta que se decide a hablar
-Amo de un tiempo a esta parte te noto triste, y tú vienes a ser de natural jovial. No la alegría de la huerta, pero vamos tampoco de ese tristón de viudo en misa por el eterno descanso de algún deudo de roce de diario.
-Cosas de la vida Xoco…, que unas veces te da y otras te quita
-¿Y que pasa amo que ahora está más por quitarte que por darte?
-Eso parece. Además amigo, con la sensación de que me hubiese estado esperando, de que me tuviera algo guardado por negocios mal avenidos que debí dejar pendientes.
-Las ambiciones y egoísmos que nos obligan a dejar cadáveres por el camino. Remata el perro
-No soy yo de ambiciones y menos de egoísmos desmedidos ¡Vamos, de los normales si!, pero eso no se castiga. Tendrá que ser por otras industrias mal llevadas o mal entendidas
-Pues te está dejando como chupa de dómine, amo.
-Tampoco exageres, le digo. No será para tanto
-Pues no será…, pero descaminado no voy. En cualquier caso amo, me dice el turco, -y adivino que con sinceridad de castellano viejo-, sabes, y no hace falta que te lo diga, pero aquí estoy, para lo que sea menester.
-Se agradece…, en estos momentos se agradece.
En fin tribulaciones a deshoras en días aciagos, en los que tal vez uno hubiese preferido no despertar y dormir el sueño de los justos, sereno, tranquilo, infinito.
-Pues me viene que pintiparado tu estado actual ¿La vida es igual de justa o injusta para todos? Dice el can sosteniendo mi mirada
-Yo creo que se equilibra, aunque dios termina dando pan al que no tiene dientes…

domingo, 15 de febrero de 2009


-Amo, ¿tú en el amor crees mucho?
-Yo del amor, como del cerdo, hasta los andares.
-¿Así que eres un devoto? vamos…, muy partidario
-Bueno, con el amor me pasa algo así como con dios…, unas veces si, y otras no. El amor es una gran verdad envuelta en una gran mentira y con un gran lazo que representa la necesidad. ¿Te he convencido?
-No sé…, sabes que soy perro joven, que me falta la experiencia necesaria que trae consigo el desencanto.
-Pues vete preparando, los perros como tu tenéis mucho tirón entre las perras: esos rizos, ese trotecillo, esa labia donjuanesca…, al final alguna te enredará, y tu eres perro delicado, enamoradizo y de hechuras finas. Soportarías mal una decepción amorosa, que son de todas las decepciones, de las que uno cree que no se repondrá jamás, hasta que le vienen otras con los años.
Las últimas luces de la tarde, han dejado el pequeño despacho casi en una penumbra y una quietud de celda de cartujo, roto el silencio solo con las escuetas preguntas y respuestas de nuestra conversación sotto voce.
-Entonces amo…, ¿qué me aconsejas, en esta ciencia tan humana, tan del corazón, tan de los sentimientos?…
-Xoco, amigo mío…, “prometer hasta el meter y una vez metido, nada de lo prometido”.
-Amo te creía yo de condición más noble
-¡Y yo también, no creas…, y yo también!

lunes, 9 de febrero de 2009

Amo, quid pro cuo


-Amo, quid pro cuo. Me dice despierto, moviendo el rabo y con la intención en los ojos del que quiere hurgar en intimidades
-No juego, que husmeas en olvidos y sinsabores de mi vida que no quiero que sepas, le respondo
-¡Vamos anda, amo! No me niegues el pequeño placer que me supone el saber de ti. Antes de que yo naciera tu ya tenías mucho corrido y yo vine, como quien dice para acompañarte en tu madurez, en el declive, -como le gusta regodearse en estos asuntos de mi edad-, del líder.
-Tu eres perro de boca dura, los pastores hace años os cortaban la punta de los colmillos con alicates y sin temblarles el pulso, ¿lo sabías?
-Si pero tu no eres pastor, no serías capaz. Se sonríe provocador
-No me pruebes, a lo mejor te sorprendo. Y bueno…, dos preguntas y dos respuesta…, no más. Empieza tu que has propuesto el juego.
-¿Cómo te va a dejar la crisis?
-¡Vamos, sólo eso, creía que ibas en serio! Pues me va a dejar como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
-Me toca…, ¿has superado ya tu etapa onanista?
-Amo eso no te importa, con perdón.
-Pues aquí acabo el juego, le respondo, pensando que me dejará en paz
-Si amo, lo superé. ¿Satisfecho?
-Ahora me toca la última amo. ¿Tu has superado ya tu afición a las putas?
-Xoco eres provocador y revanchista, aquello fue un borrón en mi vida, una etapa de soledad, de necesidad de que alguien me pusiera el hombro para llorar. Y para tu conocimiento, también lo supere, aunque hice amigas.
Entonces nos quedamos mirando sin decir nada los dos y pensamos a la vez, que donde las dan las toman y como los viejos matrimonios a estas alturas de compartir tantas cosas ya no sabemos si nos queremos o nos necesitamos
-Amo, te queda la última
-¡Bah!..., déjalo, te la perdono

viernes, 30 de enero de 2009

Sabes de sobra...


- Sabes de sobra, amo Ángel que soy un perro paciente, que buenas muestras te he dado de ello.
- Sí, y te felicito, es una gran virtud digna de halago.
- Entiendes que no me mueve la avaricia…, ¿verdad?
- Lo entiendo, buenos ejemplos tengo tuyos.
- Amo…, y tampoco se puede decir que sea un tragaldabas. Con cualquier bocado mal cocinado con que engañar al estomago me contento, ¡ya lo sabes!
- Eso no tanto, ¡eh!... Que yo te lleno el plato y conozco tu buen saque y el remolonear pacientemente por la cocina de descuidero
- Amo en ese punto me juzgas mal
- Como quieras Xoco no vamos a discutir por un "quítame allá esas pajas". Le respondo
- Conoces también de mi buena disposición a la castidad, que respeto a las perras siempre que no se me insinúen.
- También…, el gentleman de los perros del parque eres.
- Siempre obedezco cualquier disposición tuya, que no soy perezoso, olvidadizo ni holgazán fuera de las horas que la naturaleza como perro me obliga.
- Ciertamente, bastante menos que otros canes.
- Y tampoco iracundo ni soberbio, sino más bien de natural templado y humildad frailuna.
- A tu educación exquisita y a las buenas compañías se lo debes, que desde cachorro bien te relacioné yo
- Entonces…, ¡que me falta para ser perfecto amo Angel!
Los perros no aciertan a reír como nosotros, que les ha sido negado, pero para mí, que se ríen para sus adentros…, y ahora sé que está desternillándose con esa risa escondida que los perros no pueden mostrar.
- Mira que eres fullero y comediante. Has estado saltando de los pecados capitales a las virtudes teologales, enredando y manejando las respuestas, para no se qué beneficio torticero. ¡Seguro! Esto te resta más que te suma. Pero en fin…, entre, porque no decirlo, amigos que casi somos, te lo confieso: lo que te falta para la perfección son unas piernas bonitas y una cuenta corriente con ocho o nueve dígitos.
En esta ocasión el que se marcha soy yo. Me ha tomado el pelo este tunante tuercebotas.

viernes, 23 de enero de 2009

Amo, nadie hablará


- Amo, nadie hablará de nosotros cuando estemos muertos, me dice Xoco.
- ¿Y para qué quieres que hablen de ti?, ¿te preocupa no pasar a la inmortalidad en la memoria colectiva?
- Mira, que tengo mucho miedo de estar aquí para nada. Como quien dice…, perdiendo el tiempo, responde.
-Joder Xoco, ya empezamos con esas inquietudes metafísicas tuyas que no te conducen a ninguna parte y que no te crean nada más que desasosiegos, inquietud, ansiedades y la “nausea en las manos
- Y te doy la razón no creas que no, me dice mohíno, pero tu esto lo tienes superado, tus respuestas me tranquilizan, me serenan.
- ¡Que no perro!..., que yo lo que no tengo son respuestas, que aunque me veas entero y seguro soy un pobre mortal con pobres aspiraciones en esta vida y ninguna en la que venga si viene alguna, que sabes que lo dudo.
- Hay una cosa que me gustaría consultarte. ¿No crees tu que de ser creados por un hacedor perspicaz, intuitivo y sobre todo práctico nos hubiera hecho macizos y fuertes. Y sin embargo somos blanditos, nuestro cuerpo esta lleno de conductos, tuberías, depósitos, fluidos, aislantes.
- Un error, le digo
-Otro más de los muchos. Oye amo vámonos a pasear y cambiamos de conversación; en cualquier caso no vamos a resolver nada.
- También es verdad, ¿qué le vamos a hacer?, le digo mientras cojo la correa.